Las historias estan ahí, en nuestra mente. Recuerdas ese sueño? Esa ilusión? Esa aventura solo vivida en tu imaginación. Esa verdad que quieres hacer saber. IMAGINA COMO SERIA EL ESCRIBIR.
NO PIENSES, SOLO...ESCRIBE
"La pluma es la lengua del alma"
Miguél de Cervantes
Miguél de Cervantes
domingo, 29 de diciembre de 2013
lunes, 16 de diciembre de 2013
Dos días eran demasiado tiempo, había veces que eran horas, un día, pero dos eran demasiado.
Estaba muy cansada de pensar, cansada de no encontrar salida a nada, de estar siempre dándole vueltas a los mismo una y otra vez.
Estaba cansada de todo.
Que dura se hace la vida cuando crees que no te queda nada.
Hacia tiempo que podía con esfuerzo, pero podía, dejar de lado su pena.
Esta vez no sabia como hacerlo.
Limpió la casa, mientras sus lágrimas corrían libres, ellas si eran libres, tardo horas en limpiar, horas que sus lágrimas necesitaban para salir y correr libres.
Su cabeza no paraba, no podía pararla, dolía tanto, no sentía nada, era tan duro.
No sentir nada.
No tener esperanzas, sueños, deseos.
Nada.
Todo se resumía en eso, nada.
No podía seguir así, tenia que salir de ahí, desaparecer.
Tenia miedo, la palabra desaparecer se estaba creciendo y haciéndose cada día mas fuerte.
Tenia miedo.
Se habían llevado su pasado, habían destruido su presente y no veía su futuro.
Tenía cadenas que la retenían en el presente.
Durante cuanto tiempo?
Cada día esas cadenas eran mas débiles, cada día veía como se iban soltando, cada día quería soltarlas y volar sola.
Que tristeza mas grande, que remordimiento mas profundo, que mal se sentía por ello.
Eran sus hijas.
Era su vida.
No pedía mucho, solo quería desaparecer.
Estaba muy cansada de pensar, cansada de no encontrar salida a nada, de estar siempre dándole vueltas a los mismo una y otra vez.
Estaba cansada de todo.
Que dura se hace la vida cuando crees que no te queda nada.
Hacia tiempo que podía con esfuerzo, pero podía, dejar de lado su pena.
Esta vez no sabia como hacerlo.
Limpió la casa, mientras sus lágrimas corrían libres, ellas si eran libres, tardo horas en limpiar, horas que sus lágrimas necesitaban para salir y correr libres.
Su cabeza no paraba, no podía pararla, dolía tanto, no sentía nada, era tan duro.
No sentir nada.
No tener esperanzas, sueños, deseos.
Nada.
Todo se resumía en eso, nada.
No podía seguir así, tenia que salir de ahí, desaparecer.
Tenia miedo, la palabra desaparecer se estaba creciendo y haciéndose cada día mas fuerte.
Tenia miedo.
Se habían llevado su pasado, habían destruido su presente y no veía su futuro.
Tenía cadenas que la retenían en el presente.
Durante cuanto tiempo?
Cada día esas cadenas eran mas débiles, cada día veía como se iban soltando, cada día quería soltarlas y volar sola.
Que tristeza mas grande, que remordimiento mas profundo, que mal se sentía por ello.
Eran sus hijas.
Era su vida.
No pedía mucho, solo quería desaparecer.
viernes, 6 de diciembre de 2013
EN MI LABERINTO
El mundo me asfixia, cada paso que doy me cuesta mas, arrastro los pies por donde quiera que voy.
No encuentro una salida, busco, busco sin parar y no la veo.
Esto es un laberinto demasiado complicado para mi, no quiero seguir dando vueltas, quiero salir.
Quiero gritar, quiero que todos oigan mi voz, quiero que me ayuden.
Me asfixio, sigo sin poder respirar.
Pasa el tiempo, nadie viene en mi ayuda, nadie me oye, estoy sola.
No puedo acostumbrarme a esta soledad, me da miedo.
El mundo gira a mi alrededor y yo giro con el, pero dentro de mi laberinto, no puedo seguir así.
Ayuda, necesito ayuda para salir.
Donde estáis? Porqué no me veis? Porqué no me oís?
Soy invisible para todos, mi voz es muda, mis gritos sordos y vuestros ojos ciegos.
Pasa el tiempo, demasiado deprisa, demasiado lento para tanta soledad.
Porqué? Porqué?
Porqué cuando tendría que ser la persona mas feliz del mundo, estoy así?
Porqué cada día las paredes de mi laberinto se cierran mas?
Quién me ha tapado la salida?
Donde está?
No encuentro una salida, busco, busco sin parar y no la veo.
Esto es un laberinto demasiado complicado para mi, no quiero seguir dando vueltas, quiero salir.
Quiero gritar, quiero que todos oigan mi voz, quiero que me ayuden.
Me asfixio, sigo sin poder respirar.
Pasa el tiempo, nadie viene en mi ayuda, nadie me oye, estoy sola.
No puedo acostumbrarme a esta soledad, me da miedo.
El mundo gira a mi alrededor y yo giro con el, pero dentro de mi laberinto, no puedo seguir así.
Ayuda, necesito ayuda para salir.
Donde estáis? Porqué no me veis? Porqué no me oís?
Soy invisible para todos, mi voz es muda, mis gritos sordos y vuestros ojos ciegos.
Pasa el tiempo, demasiado deprisa, demasiado lento para tanta soledad.
Porqué? Porqué?
Porqué cuando tendría que ser la persona mas feliz del mundo, estoy así?
Porqué cada día las paredes de mi laberinto se cierran mas?
Quién me ha tapado la salida?
Donde está?
CUANDO SOLO TE TIENES A TI
Cuando las palabras quieren salir de tu boca y la tienes sellada
Cuando tus pensamientos solo pueden volar dentro de tu cabeza
Cuando los sentimientos solo pueden ser tuyos
Cuando todo a tu alrededor sigue girando sin importar nada lo que pase en tu vida
Cuando miras y no ves
Cuando ves sin mirar nada
Cuando crees morir por dentro y sin embargo sonríes
Cuando ya no puedes mas y tus lágrimas corren libres
Cuando nadie las ve
Cuando sigues siendo el alma de las fiestas y sin embargo tu alma parece haber desaparecido
Cuando en ese día con sol solo ves nubes
Cuando esas nubes cubren ese sol que quisieras ver
Cuando ese paseo te recuerda al que imaginaste
Cuando todo lo que imaginaste no se cumple
Cuando a pesar de que sabes la verdad te engañas a ti misma
Cuando no te importa engañarte
Cuando tu mente, tu cuerpo, tu alma y tu corazón solo quieren una cosa
Cuando esa cosa no es real
Cuando esa realidad te la inventas
Cuando estas sola
Cuando te das cuenta de esa soledad
Cuando a pesar de todo esto le sigues amando
Nunca lo dejaras de amar
Cuando tus pensamientos solo pueden volar dentro de tu cabeza
Cuando los sentimientos solo pueden ser tuyos
Cuando todo a tu alrededor sigue girando sin importar nada lo que pase en tu vida
Cuando miras y no ves
Cuando ves sin mirar nada
Cuando crees morir por dentro y sin embargo sonríes
Cuando ya no puedes mas y tus lágrimas corren libres
Cuando nadie las ve
Cuando sigues siendo el alma de las fiestas y sin embargo tu alma parece haber desaparecido
Cuando en ese día con sol solo ves nubes
Cuando esas nubes cubren ese sol que quisieras ver
Cuando ese paseo te recuerda al que imaginaste
Cuando todo lo que imaginaste no se cumple
Cuando a pesar de que sabes la verdad te engañas a ti misma
Cuando no te importa engañarte
Cuando tu mente, tu cuerpo, tu alma y tu corazón solo quieren una cosa
Cuando esa cosa no es real
Cuando esa realidad te la inventas
Cuando estas sola
Cuando te das cuenta de esa soledad
Cuando a pesar de todo esto le sigues amando
Nunca lo dejaras de amar
Hoy he visto "medio" programa en televisión, hablaban de la cirugía estética.
La verdad es que no se que pensar, es verdad que tod@s están mucho mas guap@s , o por lo menos la mayoría.
Esas arruguitas que dejan de estar o esos labios que de repente son mas jugosos.
El mundo en el que nos ha tocado vivir, o mejor dicho, el país, en el que nos ha tocado vivir, tienen ideas extrañas sobre la belleza.
Sí; digo extrañas, extrañas por los cambios que supuestamente nos hacen mejores.
No queremos envejecer, queremos seguir siendo jóvenes, pero eso, no es posible, el tiempo pasa y pasa para todos, para unos mejor y para otros peor, pero pasa.
Lo importante, decía una psicóloga, es saber envejecer y querer hacerlo con dignidad.
Bueno eso tiene su parte de verdad, pero hay veces que si no queremos hacerlo, no es por estética, no es por volver a ver nuestro rostro sin esos signos, no es por darnos cuenta que al sonreír nos salen esas malditas patas de gallo, no es por ver esa barriguita que no sabemos como ocultar, ni siquiera por ver que nuestro pecho ya sujeta un boli.
Ver esto, oír como hablaban de esas cosas me ha hecho pensar, pensar en el paso del tiempo y como siempre, mi mente ha volado sola, me ha llevado a mi pasado, a mi adolescencia, a mi juventud, a mis sueños.
Muchas veces, si no queremos envejecer es porque nos damos cuenta que nos ha faltado tiempo, tiempo para hacer cosas importantes, por lo menos para nosotros, cosas que siempre deseamos hacer y nunca hemos hecho.
No sabemos donde fueron nuestros sueños de adolescentes, nuetras ilusiones fueran las que fueran, pero nuestras.
Nos queda tanto por hacer.
Por lo menos a mi, no, no quiero envejecer, pero no por verme como hace veinte años, sino por tener esos veinte años para poder hacer todo lo que no he hecho.
Donde están mis viajes de ensueño?
Donde mis clases de pintura o mis clases de baile?
O simplemente, mi café en una bonita terraza de París, sin prisas, sin pensar en nada, solo mirando a esos artistas callejeros y soñando despierta.
Me falta tiempo, mucho tiempo, para hacer miles de cosas, no necesito estar perfecta, no necesito que mi cara o mi cuerpo parezcan diez años menor, solo necesito que el tiempo pase despacio, para que este cuerpo, esta mente siga adelante y pueda hacer todo lo que hace años soñaba.
Si, noto que no tengo tiempo y si alguien puede investigar sobre eso, que investigue, quizás antes de que sea demasiado tarde encuentren la forma de que todos y cada uno de nosotros pueda realizar todos sus sueños.
Todos y cada uno de nosotros por pequeños que sean sus sueños,deberían poder realizarlos o por lo menos sentir que tenemos tiempo para hacerlo, aunque ese tiempo no sea real.
Espero que en el tiempo que me quede, sea mucho o poco, pueda por lo menos realizar solo uno de esos sueños.
No importa cual de ellos sea, solo uno, no es mucho pedir.... o eso pienso.....
NUNCA DEJES DE SOÑAR
El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo
El segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas
El tercer síntoma de la muerte de nuestros sueños es la paz. La vida pasa a ser una tarde de domingo, sin pedirnos cosas importantes y sin exigirnos más de lo que queremos dar. Pero, en verdad, en lo íntimo de nuestro corazón, sabemos que lo que ocurrió fué que renunciamos a luchar por nuestros sueños
Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él
Paulo Coelho
La verdad es que no se que pensar, es verdad que tod@s están mucho mas guap@s , o por lo menos la mayoría.
Esas arruguitas que dejan de estar o esos labios que de repente son mas jugosos.
El mundo en el que nos ha tocado vivir, o mejor dicho, el país, en el que nos ha tocado vivir, tienen ideas extrañas sobre la belleza.
Sí; digo extrañas, extrañas por los cambios que supuestamente nos hacen mejores.
No queremos envejecer, queremos seguir siendo jóvenes, pero eso, no es posible, el tiempo pasa y pasa para todos, para unos mejor y para otros peor, pero pasa.
Lo importante, decía una psicóloga, es saber envejecer y querer hacerlo con dignidad.
Bueno eso tiene su parte de verdad, pero hay veces que si no queremos hacerlo, no es por estética, no es por volver a ver nuestro rostro sin esos signos, no es por darnos cuenta que al sonreír nos salen esas malditas patas de gallo, no es por ver esa barriguita que no sabemos como ocultar, ni siquiera por ver que nuestro pecho ya sujeta un boli.
Ver esto, oír como hablaban de esas cosas me ha hecho pensar, pensar en el paso del tiempo y como siempre, mi mente ha volado sola, me ha llevado a mi pasado, a mi adolescencia, a mi juventud, a mis sueños.
Muchas veces, si no queremos envejecer es porque nos damos cuenta que nos ha faltado tiempo, tiempo para hacer cosas importantes, por lo menos para nosotros, cosas que siempre deseamos hacer y nunca hemos hecho.
No sabemos donde fueron nuestros sueños de adolescentes, nuetras ilusiones fueran las que fueran, pero nuestras.
Nos queda tanto por hacer.
Por lo menos a mi, no, no quiero envejecer, pero no por verme como hace veinte años, sino por tener esos veinte años para poder hacer todo lo que no he hecho.
Donde están mis viajes de ensueño?
Donde mis clases de pintura o mis clases de baile?
O simplemente, mi café en una bonita terraza de París, sin prisas, sin pensar en nada, solo mirando a esos artistas callejeros y soñando despierta.
Me falta tiempo, mucho tiempo, para hacer miles de cosas, no necesito estar perfecta, no necesito que mi cara o mi cuerpo parezcan diez años menor, solo necesito que el tiempo pase despacio, para que este cuerpo, esta mente siga adelante y pueda hacer todo lo que hace años soñaba.
Si, noto que no tengo tiempo y si alguien puede investigar sobre eso, que investigue, quizás antes de que sea demasiado tarde encuentren la forma de que todos y cada uno de nosotros pueda realizar todos sus sueños.
Todos y cada uno de nosotros por pequeños que sean sus sueños,deberían poder realizarlos o por lo menos sentir que tenemos tiempo para hacerlo, aunque ese tiempo no sea real.
Espero que en el tiempo que me quede, sea mucho o poco, pueda por lo menos realizar solo uno de esos sueños.
No importa cual de ellos sea, solo uno, no es mucho pedir.... o eso pienso.....
NUNCA DEJES DE SOÑAR
El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo
El segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas
El tercer síntoma de la muerte de nuestros sueños es la paz. La vida pasa a ser una tarde de domingo, sin pedirnos cosas importantes y sin exigirnos más de lo que queremos dar. Pero, en verdad, en lo íntimo de nuestro corazón, sabemos que lo que ocurrió fué que renunciamos a luchar por nuestros sueños
Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él
Paulo Coelho
Hay momentos en esta vida en los que no sabemos porque reaccionamos de una manera u otra.
Hay momentos en esta vida en que las personas a las que más queremos sufren nuestra ira, nuestra indiferencia, nuestra rabia y todo lo malo que en ese momento sentimos.
Hay momentos en esta vida en que a la persona que mas queremos la apuñalamos sin pararnos a pensar en las grandes heridas que le estamos causando, y todo esto por qué?
Hay momentos en esta vida en los que nos damos cuenta que esas heridas o las curamos bien o quedaran cicatrices.
Hay momentos en esta vida en los que estamos tan asustados por miedo a que esas cicatrices sean demasiado profundas, que no podemos dejar de sentirnos mas y mas pequeños, mas y mas querríamos serlo para poder desaparecer por un solo instante, para poder volver atrás y que nada hubiera pasado.
Hay momentos en esta vida en que si pudiéramos volver atrás abrazaríamos a esa persona, nos perderíamos en sus brazos, buscaríamos esos labios que tanto amamos y una noche más, con su recuerdo en la mente, el corazón y el cuerpo, dormiríamos con una sonrisa en los labios
Hay momentos en esta vida en que nos merecemos la falta de sueño, los dolores de cabeza y el dolor de corazón por habernos comportado como verdaderos capullos.
Hay momentos en esta vida en que a la persona que mas queremos la apuñalamos sin pararnos a pensar en las grandes heridas que le estamos causando, y todo esto por qué?
Hay momentos en esta vida en los que nos damos cuenta que esas heridas o las curamos bien o quedaran cicatrices.
Hay momentos en esta vida en los que estamos tan asustados por miedo a que esas cicatrices sean demasiado profundas, que no podemos dejar de sentirnos mas y mas pequeños, mas y mas querríamos serlo para poder desaparecer por un solo instante, para poder volver atrás y que nada hubiera pasado.
Hay momentos en esta vida en que si pudiéramos volver atrás abrazaríamos a esa persona, nos perderíamos en sus brazos, buscaríamos esos labios que tanto amamos y una noche más, con su recuerdo en la mente, el corazón y el cuerpo, dormiríamos con una sonrisa en los labios
Hay momentos en esta vida en que nos merecemos la falta de sueño, los dolores de cabeza y el dolor de corazón por habernos comportado como verdaderos capullos.
Llegó la Navidad como cada año, con sus luces, su aparente alegría y el deseo de empezar un nuevo año mejor.
Que nos deparará este año que empieza, que sorpresas nos traerá?
Algunos solo queremos quedarnos como estamos, siempre es mejor lo conocido, siempre nos da miedo la novedad, aunque a veces nos gustaría un cambio radical en nuestras vidas.
Como dice el refrán: “ más vale malo conocido que bueno por conocer”.
Qué desearía para este año? Realmente lo más importante, salud.
Es algo tópico, pero es la verdad más absoluta, sin ella no somos nada, no somos nadie.
Me gustaría que todos tuviéramos esa salud con la que poder enfrentarnos día a día a nuestros problemas cotidianos, pero porque pedir tan poco?
Poco? No, no es poco, lo es todo, pero ya que pedimos, vamos a pedir algo más.
Voy a pedir, que junto a esa salud, vosotros, todas las personas a las que quiero, podaís realizar vuestros sueños, sean cuales sean, que por lo menos uno de ellos se cumpla.
Voy a pedir que mi familia y amigos sigan a mi lado, que no haya nada que nos separe, que como hasta ahora, seamos uno solo, a pesar de la distancia, a pesar de que a veces parezca que no nos entendemos, a pesar de nuestras diferentes formas de pensar, de vivir.
Voy a pedir, esa Nochebuena en compañía de todos, esa Nochevieja con esos besos de lágrimas contenidas al desearnos “FELIZ AÑO NUEVO”.
Me gusta, esa mañana de Reyes con esas ilusiones en los ojos de nuestros niños, hasta de nosotros mismos.
El abrir esos regalos que nuestros Reyes Magos nos dejaron al lado de las zapatillas, nos hace volver a sentir que hay magia, solo por ese día, solo una vez al año, todos juntos rompemos papeles de colores con la ilusión que seguimos teniendo a pesar del paso de los años.
Engordamos unos kilos, bailamos como nunca y volvemos, como no, a cantar esos villancicos que aprendimos de niños.
Me gusta tener a mi familia cerca, siempre me ha gustado, pero esos días no podría estar lejos de ellos, necesito entrar en un año nuevo con ellos a mi lado.
Da igual la pena que tengamos dentro, todos y cada uno de nosotros llega con una gran sonrisa para hacer que los demás se sientan bien, y lo conseguimos, siempre lo hemos hecho, y lo seguiremos haciendo, unidos como la gran familia que somos y de la que estoy tan orgullosa.
Estamos juntos, pase lo que pase, a pesar de que la vida parezca ponernos a prueba, salimos adelante y lo hacemos juntos, esa es una palabra que estará con nosotros día a día, juntos, porque juntos podremos con todo, sea lo que sea, juntos unos a otros nos ayudaremos a levantarnos, juntos siempre.
Todo esto se lo hemos inculcado a nuestros hijos.
Ellos al igual que nosotros no imaginan empezar el año lejos de los suyos, ese primer segundo del nuevo año, ese primer beso, esa frase que nos decimos año a año y que sentimos de corazón “FELIZ AÑO NUEVO”.
Me gusta esa sensación, la sensación de saber que por unos minutos todos y cada uno de nosotros desea lo mismo, “FELIZ AÑO NUEVO”
Nos reunimos muchas veces , fines de semana, cumpleaños, fiestas, cualquier día es bueno para estar juntos, para celebrar algo, pero esa noche es especial y quiero que siga siéndolo, cuando mis nietos correteen por el salón, cuando me duela la espalda por preparar la cena, cuando este cansada por la edad, quiero que todos podamos estar juntos, echando de menos en nuestro corazón a los que ya no estén y seguir diciendo a los míos con un beso: “FELIZ AÑO NUEVO”
Para todos vosotros, para que sigamos siendo la familia que somos, para que mis hijas sepan lo importante que es estar unidos, para que sigamos como estamos aunque deseemos algo mas, para que sepamos que lo único importante es que estamos juntos.
Esa noche con un pie en el año nuevo, quiero estar al lado de los míos, brindar porque ese año sea mejor y no parar de bailar hasta el amanecer.
Mañana será otro día, el trabajo y la rutina volverán, se quitaran las luces, desaparecerán los belenes y nuestras vidas seguirán siendo las de siempre, por todo eso, quiero esas noches especiales, una vez al año, porque una vez al año todos hacemos lo mismo, desear lo mejor para ese año que empieza.
Hoy al escribir esto, todavía quedan días para que todo esto llegue, tengo que sacar el árbol, tengo que comprar algún adorno, tengo que pensar en que ponerme y como no, pelearme con mis hijas para que el famoso vestido de Nochevieja no sea muy caro.
Pero aun así, me gustan esas noches, no me gusta la Navidad, no me gusta que en Noviembre este todo adornado, no me gusta que me bombardeen con anuncios de regalos, no, solo me gusta empezar el año nuevo con los míos.
Quizás parezca algo incoherente, pero no lo es.
O quizás si lo sea, pero soy así, pienso así y así lo cuento, no me gusta la Navidad y toda la parafernalia que lleva a su alrededor, aunque no lo parezca esa es mi verdad.
Solo me gusta ese “FELIZ AÑO NUEVO”, ese ruido de muchos papeles de colores al romperse, esas comidas de largas horas y ………
Todo lo que he dicho con anterioridad.
Pensándolo bien, quizás me guste la Navidad, eso sí, a mi manera.
Se me olvidaba decir que me encantan las mañanas de Navidad nubladas con frio y si es posible con nieve, vamos que según voy escribiendo creo que me gusta la típica Navidad, eso sí sin anuncios, sin bombardeos.
Pero eso, es mucho pedir
Hoy después de leer algo que me envió mi amiga Sonia por mail, me he dado cuenta con alegría que no soy la única que piensa que no quiere ser una mujer moderna.
En serio, pero más bien no es que no quiera ser moderna es que no quiero que me digan cómo ser moderna y sentirme realizada.
No quiero tener que trabajar para sentirme “realizada” como mujer, tener poder económico y esas cosas que tanto se dicen.
Siempre lo he dicho y ahora me doy cuenta que no estoy sola reivindicando algo que tenían nuestras abuelas y es que ellas, mandaban en sus vidas.
Si, se que quizás no lo creáis, pero era así, los hombres por mucho que creían mandar solo mandaban en el plano económico, ellas eran las que organizaban la vida de todos y cada uno de los que Vivian en su casa.
Está claro que me refiero a familias “normales”, no quiero hablar aquí de los malos tratos que existían, que aun existen, o de mujeres que no eran nadie sin sus maridos.
Me refiero a esas madres valientes, que vivieron por y para su familia felices y sintiéndose orgullosas de ello.
Bueno pues eso quiero yo, no quiero trabajar, así de fácil, quiero quedarme en casa, hablar horas con mis hijas, poder ir al gimnasio con las amigas, a clases de pintura, de baile….
Estoy harta de levantarme pronto, de pasarme el día fuera de casa, de llegar a las nueve de la noche y hacer todo lo que no he podido hacer durante el día, cenas, comidas del día siguiente, poner lavadoras, planchar….
Y cuando llega el fin de semana tener que elegir entre salir y divertirme un rato, limpiar la casa o dormir.
No, no quiero trabajar, no me gusta hacerlo, atiendo a mis clientas con una sonrisa, para ellas que me conocen hace años, sigo siendo la niña, no digo que sea horrible, lo paso bien, son muchos años y buenos amigos en el barrio, pero simplemente no quiero seguir así.
Pero claro, la mayoría de nosotras si fuéramos sinceras, pensaríamos lo mismo, porque la mayoría de nosotras no trabaja para sentirse realizada, trabaja porque no tiene más narices que hacerlo, porque nos hace falta.
Y si no lo hiciéramos? Pues nada, no podríamos ir al gimnasio, ni a baile, ni a pintura, porque no tendríamos dinero para ello y claro, para quedarnos en casa viendo culebrones mejor estamos trabajando.
Vamos que esto es la pescadilla que se muerde la cola.
Creo que no soy nada feminista, me gusta que me mimen, me abran la puerta, me regalen flores y hasta bombones, aunque engorden.
Que me inviten a una cena romántica o a un viaje sorpresa.
Que me consideran más débil por ello? No me importa, ellos son más fuertes, solo tienes que ver sus bíceps, como dice mi amiga.
Porque voy a tener que compararme con ellos? Qué somos iguales?
Eso no es cierto, ellos no tienen nuestro cerebro y sinceramente no creo que tengamos que demostrarles nada.
Hemos conseguido mucho, es verdad, ya no somos personas de segunda, pero de que nos sirve?
Trabajamos más que ellos, seguimos educando a nuestros hijos y nos siguen pagando menos por un lado y pensando que es lo normal por otro.
Me considero una mujer que puede hacer muchas cosas, que si las cosas se ponen difíciles, no se me caerán los anillos y saldré adelante, no necesito demostrárselo a nadie, yo lo sé y punto.
Tampoco quiero que me digan como tengo que vestir por mi edad, o comportarme, no soy una niña, no estoy tonta, pero no me considero una “señora mayor”.
Me gusta ir con mis “vaqueros” y mis convers, algunos días especiales con mis súper tacones, me gusta ir a bailar, bueno más bien me encanta ir a bailar y si me tengo que acostar cuando esta amaneciendo pues eso que he vivido.
Mi abuelo decía: “quien mucho duerme, poco vive”
Quiero vivir, y voy a seguir haciéndolo hasta que mi cuerpo aguante, mi hermana dice que soy el Benjamín Button de la familia y mira, me gusta que diga eso, he cruzado el ecuador, pero no me voy a rendir por ello.
Por eso me gustaría tener una cuenta corriente con algunos ceros, no trabajar y hacer todas esas cosas que he dicho antes.
Pero por desgracia no es el caso, asique mañana aun siendo sábado iré a trabajar, menos mal, solo por la mañana.
Llegare a casa cerca de las tres, hare la comida, que no he hecho esta noche por escribir esto y me echare un pedazo de siesta.
Pienso salir por la noche con mi amiga Charo a tomar algo por ahí, y no hacer nada en casa.
Conclusión? El domingo me toca limpiar lo que no he limpie el sábado.
Quizás por la tarde vaya al cine, quizás.
Y ya llegamos al lunes, vuelta a levantarme pronto a trabajar y a pensar que si me tocara el euro millón, aparte de hacer feliz a mi familia, me pasaría el día viajando.
Son sueños, y yo los tengo más despierta que dormida.
Alguna de vosotras tiene mis mismos sueños?
Supongo que sí, pero algunas veces nos avergüenza decirlo.
Voy paseando por la calle Preciados, llego a la esquina con el FNAC, allí donde Oscar se compra esos perritos calientes, que le parece deberían llevar dos salchichas.
Cosas de niños, pero que lleva razón, mucho pan y poca chicha.
El caso es que me quedo loca, esa es la palabra, hay una fila increíble, llega hasta la esquina de la Plaza de Callao, increíble ver a toda esa gente a cero grados esperando en la calle su turno para comprar un décimo en Doña Manolita.
Veo a muchísima gente joven, muy joven, quizás comprando para las abuelas o las mamis que no pueden, pero año tras año, pienso lo mismo, en serio la gente pasa frío por un décimo en una administración famosa?
Claro que no sé porque me pregunto eso, si lo veo con mis propios ojos.
Al igual que veo cientos o mejor miles de personas haciendo lo mismo, Plaza Mayor: compra peluca, compra figurita para el belén, compra cigarros que explotan, o eso ya no se vende?
Después corre a cortilandia que cada media hora hay “función”.
Y todos, incluida yo, con mis sobrinos, cantando el famoso cortilandia:
“cortilandia, cortilandia vamos todos a cantar…….”
“cortilandia, cortilandia vamos todos a cantar…….”
Después chocolatito caliente, menos mal que hemos descubierto un sitio, donde el chocolate es chocolate, vamos como el de nuestras abuelas y los churritos recién hechos, ahí en la terracita, eso sí, con sus estufas que si no nos quedamos pajaritos.
Aun así aguantamos estoicamente que los pies se nos queden helados mientras nos quemamos la cabeza, que le vamos a hacer, todo sea por la tradición
Como digo a mi hermana que no venga a la plaza mayor?, imposible!!!!!!
Su figurita de este año la quiere, para ese Belén que ya se nos sale del salón, que no sabemos si hacerlo en dos pisos o en tres, y eso que la figuras son pequeñitas, que sino tendríamos que salirnos nosotros de casa.
Eso sí, es precioso tengo que reconocerlo, y después de tantos años no va a dejarlo ahora.
Los niños, los gorros, bufandas, el frio en los pies, las orejas que se nos caen a trozos, lo de siempre.
Bob esponja, Dora, o la cabra de colores, lo de siempre pero que hay que ver porque es el puente de diciembre y si te quedas en Madrid es para eso.
Este año hay un tío vivo en la Plaza Mayor, precioso, pero si quieres montar al niño, tienes que estar una hora en la cola, nada, se queda sin montar viendo las pompas de jabón que hace el señor de al lado.
Uhmmmmmm nos llega el olor de nuestros típicos bocadillos de calamares, vamos “pa ya”
Como no? Pedazo de cola para poder pedir el delicioso bocadillo, y esa cañita que ya nos hace falta.
Pero no íbamos al chocolate? Si claro pero para el postre.
Después de todo esto, se cuenta rápido, pero han pasado horas y horas, llegamos a casa.
Que gustito, que calentito se está, que bien mi pijama, mi sofá.
Suena el teléfono.
-Oye que te parece si mañana quedamos y vamos a la Plaza Mayor?
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!
Que sepáis que llegara mañana y volveré a la plaza mayor, si es que me va el rollo, no sé decir que no, todo sea por un bocadillo de calamares.
Se levantó como todas las mañanas con más sueño que cuando se había acostado, era raro, pero siempre le pasaba lo mismo.
Porqué no tenia sueño por la noche y por la mañana se moría por cinco minutos más?
Como todas las mañana se preparó para irse a trabajar, quizás ese día más zombie que de costumbre.
Trabajó mañana y tarde, como siempre, con un descanso de un par de horas para comer.
Siempre comía en casa, le gustaba comer con sus hijas y después tumbarse un "ratito" hasta la hora de volver a la rutina.
Llegó el final del día, se disponía a volver, pero estábamos en primavera, los días eran más largos y decidió dar un pequeño rodeo.
Daría un paseo por la Gran Vía hasta llegar a casa.
No se puso la música, iba pensando en sus cosas.
Pero sin saber porque se empezó a fijar en las personas que pasaban a su lado.
Que diferentes somos todos, cuantas caras, cuantos cuerpos, cuantas formas de actuar, cuantas vidas...
Mirando los edificios, esos que veía cada día, pensó que detrás de cada ventana había una vida, una ilusión, un sueño.
Seguramente en esos momentos, detrás de esas ventanas alguien reía,alguien estaba enamorado,alguien estaba triste o cansado o simplemente se sentía la persona más feliz o más desgraciada de la tierra.
Detrás de cada ventana había una historia con la que se podrían escribir miles de folios.
Dicen que la realidad supera la ficción, se podrían hacer cientos de películas y seguramente todas tendrían sus partidarios y sus detractores. Somos tan diferentes.
Siguió mirando por donde pasaba más detenidamente que otros días, le gustaba Madrid, le gustaba su gente, sus calles siempre llenas, sus bares de tapas, sus cines, sus teatros y lo que más le gustaba de todo eran sus edificios, esos edificios antiguos pero con muchas vidas vividas dentro de ellos.
Volvió a pensar que tenía que buscar un día para hacer una visita turística, para poder hacer esas fotos que haría en cualquier ciudad a la que fuera.
Decidió bajar hasta Cibeles y admirar el edificio más bonito de la ciudad (siempre pensaba eso)Correos,si, para ella siempre seria Correos, aunque ahora fuera el nuevo Ayuntamiento de la ciudad.
Pensó que era verdad lo que decían, Madrid se merecía un Ayuntamiento así, se dio cuenta de lo mucho que adoraba Madrid, no viviría en ningún otro sitio.
Bueno, siempre decía que viviría en algún lugar con playa, pero en el fondo sabía que no seria así, por mucho que la playa le diera vida, se conformaba con unos días al año.
Algunas veces, como ahora, pensaba en lo que haría de "viejita" y sabia que nunca se iría de su querida ciudad, porque cuando fuera "viejita", quería poder tener todo a mano, bajar con sus amigas a tomar ese café con bizcocho, porque ya los kilos no importaran, poder comprar a sus nietos un regalo sin tener que caminar mucho y como no, llevarles al retiro a dar de comer a los patos.
Y...pensó....que la vida merece la pena vivirla siempre, por cosas tan simples como un paseo una tarde de primavera, por una mirada a algo bello, por la sonrisa del niño que pasa a tu lado...por ese beso de sus hijas al llegar a casa.
Si todos mirásemos la vida así, nos resultaría mucho más fácil cada nuevo día, cada flor, cada sonrisa, cada lágrima, el abrazo de un amigo, esa llamada inesperada, esa canción, ese olor a pan recién hecho.....
Cada sueño, cada ilusión.
Y se acordó de una canción del maestro Sabina:"Más de cien palabras, más cien motivos para..."
Estaba anocheciendo, todavía tenía que comprar algunas cosas para la comida del día siguiente, decidió acelerar el paso.
Con una sonrisa en los labios, pensó en sus hijas, a las que adoraba por encima de todo, pensó en que gracias a ellas era mucho más feliz, en que gracias a ellas la vida era mejor, porque por ellas daría la suya propia.
Sus niñas, lo mejor del mundo, ellas tenían que aprender a vivir así, con una mirada abierta, para que cada día fuera un día feliz, para que pese a los malos momentos que puedan llegar, siempre tengan presente que "la vida es bella" y nosotros somos los que tenemos que hacer que siga siendo así.
Porqué no tenia sueño por la noche y por la mañana se moría por cinco minutos más?
Como todas las mañana se preparó para irse a trabajar, quizás ese día más zombie que de costumbre.
Trabajó mañana y tarde, como siempre, con un descanso de un par de horas para comer.
Siempre comía en casa, le gustaba comer con sus hijas y después tumbarse un "ratito" hasta la hora de volver a la rutina.
Llegó el final del día, se disponía a volver, pero estábamos en primavera, los días eran más largos y decidió dar un pequeño rodeo.
Daría un paseo por la Gran Vía hasta llegar a casa.
No se puso la música, iba pensando en sus cosas.
Pero sin saber porque se empezó a fijar en las personas que pasaban a su lado.
Que diferentes somos todos, cuantas caras, cuantos cuerpos, cuantas formas de actuar, cuantas vidas...
Mirando los edificios, esos que veía cada día, pensó que detrás de cada ventana había una vida, una ilusión, un sueño.
Seguramente en esos momentos, detrás de esas ventanas alguien reía,alguien estaba enamorado,alguien estaba triste o cansado o simplemente se sentía la persona más feliz o más desgraciada de la tierra.
Detrás de cada ventana había una historia con la que se podrían escribir miles de folios.
Dicen que la realidad supera la ficción, se podrían hacer cientos de películas y seguramente todas tendrían sus partidarios y sus detractores. Somos tan diferentes.
Siguió mirando por donde pasaba más detenidamente que otros días, le gustaba Madrid, le gustaba su gente, sus calles siempre llenas, sus bares de tapas, sus cines, sus teatros y lo que más le gustaba de todo eran sus edificios, esos edificios antiguos pero con muchas vidas vividas dentro de ellos.
Volvió a pensar que tenía que buscar un día para hacer una visita turística, para poder hacer esas fotos que haría en cualquier ciudad a la que fuera.
Decidió bajar hasta Cibeles y admirar el edificio más bonito de la ciudad (siempre pensaba eso)Correos,si, para ella siempre seria Correos, aunque ahora fuera el nuevo Ayuntamiento de la ciudad.
Pensó que era verdad lo que decían, Madrid se merecía un Ayuntamiento así, se dio cuenta de lo mucho que adoraba Madrid, no viviría en ningún otro sitio.
Bueno, siempre decía que viviría en algún lugar con playa, pero en el fondo sabía que no seria así, por mucho que la playa le diera vida, se conformaba con unos días al año.
Algunas veces, como ahora, pensaba en lo que haría de "viejita" y sabia que nunca se iría de su querida ciudad, porque cuando fuera "viejita", quería poder tener todo a mano, bajar con sus amigas a tomar ese café con bizcocho, porque ya los kilos no importaran, poder comprar a sus nietos un regalo sin tener que caminar mucho y como no, llevarles al retiro a dar de comer a los patos.
Y...pensó....que la vida merece la pena vivirla siempre, por cosas tan simples como un paseo una tarde de primavera, por una mirada a algo bello, por la sonrisa del niño que pasa a tu lado...por ese beso de sus hijas al llegar a casa.
Si todos mirásemos la vida así, nos resultaría mucho más fácil cada nuevo día, cada flor, cada sonrisa, cada lágrima, el abrazo de un amigo, esa llamada inesperada, esa canción, ese olor a pan recién hecho.....
Cada sueño, cada ilusión.
Y se acordó de una canción del maestro Sabina:"Más de cien palabras, más cien motivos para..."
Estaba anocheciendo, todavía tenía que comprar algunas cosas para la comida del día siguiente, decidió acelerar el paso.
Con una sonrisa en los labios, pensó en sus hijas, a las que adoraba por encima de todo, pensó en que gracias a ellas era mucho más feliz, en que gracias a ellas la vida era mejor, porque por ellas daría la suya propia.
Sus niñas, lo mejor del mundo, ellas tenían que aprender a vivir así, con una mirada abierta, para que cada día fuera un día feliz, para que pese a los malos momentos que puedan llegar, siempre tengan presente que "la vida es bella" y nosotros somos los que tenemos que hacer que siga siendo así.
Por vosotras mis niñas, la vida es más bella cada día
VENUS
VENUS
Se duchó pensando que se pondría, sabia que su edad era algo en su contra, no podía ir vestida como a ella le hubiese gustado, pero tampoco quería ir como "una señora".
Sí, pensó que la edad corría en su contra, no era por miedo a cumplir años, siempre pensaba que lo importante era cumplirlos, pero este año era diferente.
Todo su mundo se había derrumbado unos meses atrás y el futuro era algo que no tenía claro.
Necesitaba volver a recuperar esa confianza que siempre había tenido y sin saber porque el destino había querido que perdiera de la noche a la mañana.
Terminó y delante de ese espejo que desde hacia unos meses era su enemigo, empezó a maquillarse.
Nada recargado, nada sofisticado, simplemente un poco de color en las mejillas, máscara en las pestañas y un gloss en los labios.
Se miró.... no estaba mal, hoy quizás si se veía un poco guapa.
Decidió ponerse algo cómodo, total, que mas daba? pensó; si nadie iba a mirarla y si lo hiciera, qué?
nada......
Se puso un tejano negro, una blusa de flecos, que si resultaba sexi y sus botas planas, ni siquiera pensó en ponerse unos tacones, para qué?....
Salió a la calle como el que sale obligado a divertirse, pensando que tenia que hacerlo.
Recordó la canción de mecano: la cara vista es un anuncio de signal.....
Se sorprendió cuando todos los que la vieron le dijeron lo guapa que estaba esa noche, todos menos él...
Se lo esperaba, pero aún así dolía.
Entre saludos, risas y charlas tontas su mente seguía pensando sola, no la necesitaba a ella, su mente desde hacia tiempo era un ser independiente, podía estar riendo, hablando y su mente en otro mundo, un mundo oscuro, lleno de tristeza, de pena, de soledad....
No le quedaba nada, se había llevado todo lo que tenía, su pasado, su presente y su futuro.
Su pasado, porque recordarlo le dolía demasiado, dedicar tu vida a otra persona, dejando todos tus sueños, todas tus ilusiones en una caja cerradas, para que esa persona, a la que amas con todo el alma pueda realizar todo lo que desee, es bonito mientras esa persona no te traicione.
Cuando lo hace ves que todo tu pasado ha sido la pérdida de tu vida.
Su presente, porque día a día veía que no podía recuperar lo que tenía, dolía demasiado.
Su futuro, porque esa mujer que se miraba al espejo y decía: "no estoy tan mal para mi edad"
había desaparecido, dejando sitio a otra muy distinta, que ni siquiera tenía fuerzas para mirarse, por miedo a lo que veían sus ojos.
No tendría un futuro al lado de nadie, porque no se atrevía a volver a enseñar su cuerpo, porque sabía que jamás confiaría en nadie.
Necesitaba que la amaran, que acariciaran su cuerpo, que la besaran con pasión, pero sabía que eso no volvería a pasar jamás y quizás no porque no encontrara a alguien, sino porque no dejaría que ese alguien se acercara lo suficiente.
Tenía miedo, miedo de su edad, ella le había robado todo, le había quitado su confianza y había conseguido lo que nunca nadie, dejarla vacía, vacía para amar, para sentir y lo peor de todo, no era el amar a alguien, el sentir a alguien.
La había dejado vacía para amarse a si misma.
No podía competir con ella, daba igual que ella ya no estuviera, su edad, su cuerpo, el tiempo que fue, la gente que lo supo, esos años sin amor, sin caricias, sin risas, sin vida....
Ella se lo había quitado todo.
Daba igual que él siguiera a su lado, a su lado esperando algo que no creía poder volver a darle, no importaba que él le diera todo el tiempo del mundo, todo por seguir a su lado, no importaba nada, porque su mente era un ser independiente y no dejaba que ella, esa ella que era antes, volviera a salir a la luz.
Se dio cuenta de lo difícil que era hacer lo que ella hacia, comió, bebió, habló,rió y bailo hasta el amanecer con las amigas.
Alguna sospechó algo? ninguna
Solo su mente, ese ser independiente, siguió machacando y machacando sin parar.
Mientras subía en el ascensor a casa, recordó un día, un día diferente, quizás ese día su mente se aparto por un rato, por unas horas y creyó que podría volver a sentir, a dejarse querer, a dejarse "mirar", ese día sin saber porque, noto en una mirada una chispa, simplemente eso, una chispa.
Lástima que fuera la chispa equivocada.
Pensó que quizás algún día podría ser la chispa adecuada y volver a sentir que alguien la amaba como ella necesitaba.
Se dio cuenta de lo triste que era todo, no pedía nada, solo que la amaran, notar unas manos cálidas por su cuerpo, notar un beso apasionado y ver una anochecer con esa paz que tienen unos ojos enamorados.
Sintió pena de ella, una pena infinita, ahora su cuerpo, su cara, su mente, eran todo un mismo ser, ya no había que fingir, ya estaba sola.
Entró en el baño, se apoyo en el lavabo y antes de abrir el grifo se miró a la cara, el espejo reflejaba la verdad, ya no había anuncios de signal, solo dos gruesas lágrimas que caían por sus mejillas.
No intento pararlas, no intento nada, se quedó ahí, quieta, mirando como bajaban, unas tras otras.
Ya nada tenia sentido.
Tenia que ser sincera, estaba vacía, quería estarlo, sentir el dolor sin tapujos, darse cuenta de lo tonta que había sido y así, quizás, podría salir de donde estaba.
Se acostó pensando en ese chico que se había pasado toda la noche mirándola sin atreverse a nada más, solo esas miradas que esperan ser correspondidas.
Estaba bien, era guapo, apuesto, joven, quizás demasiado.
Por primera vez en toda la noche, sonrió mientras el sueño se iba apoderando de su cuerpo, sonrió al recordar como la ayudo a llevar las bebidas....quizás una sonrisa hubiera bastado....una sonrisa sincera...como la de ese día....esa noche inesperada...en otro sitio, con otra gente......quizás.........
Sí, pensó que la edad corría en su contra, no era por miedo a cumplir años, siempre pensaba que lo importante era cumplirlos, pero este año era diferente.
Todo su mundo se había derrumbado unos meses atrás y el futuro era algo que no tenía claro.
Necesitaba volver a recuperar esa confianza que siempre había tenido y sin saber porque el destino había querido que perdiera de la noche a la mañana.
Terminó y delante de ese espejo que desde hacia unos meses era su enemigo, empezó a maquillarse.
Nada recargado, nada sofisticado, simplemente un poco de color en las mejillas, máscara en las pestañas y un gloss en los labios.
Se miró.... no estaba mal, hoy quizás si se veía un poco guapa.
Decidió ponerse algo cómodo, total, que mas daba? pensó; si nadie iba a mirarla y si lo hiciera, qué?
nada......
Se puso un tejano negro, una blusa de flecos, que si resultaba sexi y sus botas planas, ni siquiera pensó en ponerse unos tacones, para qué?....
Salió a la calle como el que sale obligado a divertirse, pensando que tenia que hacerlo.
Recordó la canción de mecano: la cara vista es un anuncio de signal.....
Se sorprendió cuando todos los que la vieron le dijeron lo guapa que estaba esa noche, todos menos él...
Se lo esperaba, pero aún así dolía.
Entre saludos, risas y charlas tontas su mente seguía pensando sola, no la necesitaba a ella, su mente desde hacia tiempo era un ser independiente, podía estar riendo, hablando y su mente en otro mundo, un mundo oscuro, lleno de tristeza, de pena, de soledad....
No le quedaba nada, se había llevado todo lo que tenía, su pasado, su presente y su futuro.
Su pasado, porque recordarlo le dolía demasiado, dedicar tu vida a otra persona, dejando todos tus sueños, todas tus ilusiones en una caja cerradas, para que esa persona, a la que amas con todo el alma pueda realizar todo lo que desee, es bonito mientras esa persona no te traicione.
Cuando lo hace ves que todo tu pasado ha sido la pérdida de tu vida.
Su presente, porque día a día veía que no podía recuperar lo que tenía, dolía demasiado.
Su futuro, porque esa mujer que se miraba al espejo y decía: "no estoy tan mal para mi edad"
había desaparecido, dejando sitio a otra muy distinta, que ni siquiera tenía fuerzas para mirarse, por miedo a lo que veían sus ojos.
No tendría un futuro al lado de nadie, porque no se atrevía a volver a enseñar su cuerpo, porque sabía que jamás confiaría en nadie.
Necesitaba que la amaran, que acariciaran su cuerpo, que la besaran con pasión, pero sabía que eso no volvería a pasar jamás y quizás no porque no encontrara a alguien, sino porque no dejaría que ese alguien se acercara lo suficiente.
Tenía miedo, miedo de su edad, ella le había robado todo, le había quitado su confianza y había conseguido lo que nunca nadie, dejarla vacía, vacía para amar, para sentir y lo peor de todo, no era el amar a alguien, el sentir a alguien.
La había dejado vacía para amarse a si misma.
No podía competir con ella, daba igual que ella ya no estuviera, su edad, su cuerpo, el tiempo que fue, la gente que lo supo, esos años sin amor, sin caricias, sin risas, sin vida....
Ella se lo había quitado todo.
Daba igual que él siguiera a su lado, a su lado esperando algo que no creía poder volver a darle, no importaba que él le diera todo el tiempo del mundo, todo por seguir a su lado, no importaba nada, porque su mente era un ser independiente y no dejaba que ella, esa ella que era antes, volviera a salir a la luz.
Se dio cuenta de lo difícil que era hacer lo que ella hacia, comió, bebió, habló,rió y bailo hasta el amanecer con las amigas.
Alguna sospechó algo? ninguna
Solo su mente, ese ser independiente, siguió machacando y machacando sin parar.
Mientras subía en el ascensor a casa, recordó un día, un día diferente, quizás ese día su mente se aparto por un rato, por unas horas y creyó que podría volver a sentir, a dejarse querer, a dejarse "mirar", ese día sin saber porque, noto en una mirada una chispa, simplemente eso, una chispa.
Lástima que fuera la chispa equivocada.
Pensó que quizás algún día podría ser la chispa adecuada y volver a sentir que alguien la amaba como ella necesitaba.
Se dio cuenta de lo triste que era todo, no pedía nada, solo que la amaran, notar unas manos cálidas por su cuerpo, notar un beso apasionado y ver una anochecer con esa paz que tienen unos ojos enamorados.
Sintió pena de ella, una pena infinita, ahora su cuerpo, su cara, su mente, eran todo un mismo ser, ya no había que fingir, ya estaba sola.
Entró en el baño, se apoyo en el lavabo y antes de abrir el grifo se miró a la cara, el espejo reflejaba la verdad, ya no había anuncios de signal, solo dos gruesas lágrimas que caían por sus mejillas.
No intento pararlas, no intento nada, se quedó ahí, quieta, mirando como bajaban, unas tras otras.
Ya nada tenia sentido.
Tenia que ser sincera, estaba vacía, quería estarlo, sentir el dolor sin tapujos, darse cuenta de lo tonta que había sido y así, quizás, podría salir de donde estaba.
Se acostó pensando en ese chico que se había pasado toda la noche mirándola sin atreverse a nada más, solo esas miradas que esperan ser correspondidas.
Estaba bien, era guapo, apuesto, joven, quizás demasiado.
Por primera vez en toda la noche, sonrió mientras el sueño se iba apoderando de su cuerpo, sonrió al recordar como la ayudo a llevar las bebidas....quizás una sonrisa hubiera bastado....una sonrisa sincera...como la de ese día....esa noche inesperada...en otro sitio, con otra gente......quizás.........
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