Llegó la Navidad como cada año, con sus luces, su aparente alegría y el deseo de empezar un nuevo año mejor.
Que nos deparará este año que empieza, que sorpresas nos traerá?
Algunos solo queremos quedarnos como estamos, siempre es mejor lo conocido, siempre nos da miedo la novedad, aunque a veces nos gustaría un cambio radical en nuestras vidas.
Como dice el refrán: “ más vale malo conocido que bueno por conocer”.
Qué desearía para este año? Realmente lo más importante, salud.
Es algo tópico, pero es la verdad más absoluta, sin ella no somos nada, no somos nadie.
Me gustaría que todos tuviéramos esa salud con la que poder enfrentarnos día a día a nuestros problemas cotidianos, pero porque pedir tan poco?
Poco? No, no es poco, lo es todo, pero ya que pedimos, vamos a pedir algo más.
Voy a pedir, que junto a esa salud, vosotros, todas las personas a las que quiero, podaís realizar vuestros sueños, sean cuales sean, que por lo menos uno de ellos se cumpla.
Voy a pedir que mi familia y amigos sigan a mi lado, que no haya nada que nos separe, que como hasta ahora, seamos uno solo, a pesar de la distancia, a pesar de que a veces parezca que no nos entendemos, a pesar de nuestras diferentes formas de pensar, de vivir.
Voy a pedir, esa Nochebuena en compañía de todos, esa Nochevieja con esos besos de lágrimas contenidas al desearnos “FELIZ AÑO NUEVO”.
Me gusta, esa mañana de Reyes con esas ilusiones en los ojos de nuestros niños, hasta de nosotros mismos.
El abrir esos regalos que nuestros Reyes Magos nos dejaron al lado de las zapatillas, nos hace volver a sentir que hay magia, solo por ese día, solo una vez al año, todos juntos rompemos papeles de colores con la ilusión que seguimos teniendo a pesar del paso de los años.
Engordamos unos kilos, bailamos como nunca y volvemos, como no, a cantar esos villancicos que aprendimos de niños.
Me gusta tener a mi familia cerca, siempre me ha gustado, pero esos días no podría estar lejos de ellos, necesito entrar en un año nuevo con ellos a mi lado.
Da igual la pena que tengamos dentro, todos y cada uno de nosotros llega con una gran sonrisa para hacer que los demás se sientan bien, y lo conseguimos, siempre lo hemos hecho, y lo seguiremos haciendo, unidos como la gran familia que somos y de la que estoy tan orgullosa.
Estamos juntos, pase lo que pase, a pesar de que la vida parezca ponernos a prueba, salimos adelante y lo hacemos juntos, esa es una palabra que estará con nosotros día a día, juntos, porque juntos podremos con todo, sea lo que sea, juntos unos a otros nos ayudaremos a levantarnos, juntos siempre.
Todo esto se lo hemos inculcado a nuestros hijos.
Ellos al igual que nosotros no imaginan empezar el año lejos de los suyos, ese primer segundo del nuevo año, ese primer beso, esa frase que nos decimos año a año y que sentimos de corazón “FELIZ AÑO NUEVO”.
Me gusta esa sensación, la sensación de saber que por unos minutos todos y cada uno de nosotros desea lo mismo, “FELIZ AÑO NUEVO”
Nos reunimos muchas veces , fines de semana, cumpleaños, fiestas, cualquier día es bueno para estar juntos, para celebrar algo, pero esa noche es especial y quiero que siga siéndolo, cuando mis nietos correteen por el salón, cuando me duela la espalda por preparar la cena, cuando este cansada por la edad, quiero que todos podamos estar juntos, echando de menos en nuestro corazón a los que ya no estén y seguir diciendo a los míos con un beso: “FELIZ AÑO NUEVO”
Para todos vosotros, para que sigamos siendo la familia que somos, para que mis hijas sepan lo importante que es estar unidos, para que sigamos como estamos aunque deseemos algo mas, para que sepamos que lo único importante es que estamos juntos.
Esa noche con un pie en el año nuevo, quiero estar al lado de los míos, brindar porque ese año sea mejor y no parar de bailar hasta el amanecer.
Mañana será otro día, el trabajo y la rutina volverán, se quitaran las luces, desaparecerán los belenes y nuestras vidas seguirán siendo las de siempre, por todo eso, quiero esas noches especiales, una vez al año, porque una vez al año todos hacemos lo mismo, desear lo mejor para ese año que empieza.
Hoy al escribir esto, todavía quedan días para que todo esto llegue, tengo que sacar el árbol, tengo que comprar algún adorno, tengo que pensar en que ponerme y como no, pelearme con mis hijas para que el famoso vestido de Nochevieja no sea muy caro.
Pero aun así, me gustan esas noches, no me gusta la Navidad, no me gusta que en Noviembre este todo adornado, no me gusta que me bombardeen con anuncios de regalos, no, solo me gusta empezar el año nuevo con los míos.
Quizás parezca algo incoherente, pero no lo es.
O quizás si lo sea, pero soy así, pienso así y así lo cuento, no me gusta la Navidad y toda la parafernalia que lleva a su alrededor, aunque no lo parezca esa es mi verdad.
Solo me gusta ese “FELIZ AÑO NUEVO”, ese ruido de muchos papeles de colores al romperse, esas comidas de largas horas y ………
Todo lo que he dicho con anterioridad.
Pensándolo bien, quizás me guste la Navidad, eso sí, a mi manera.
Se me olvidaba decir que me encantan las mañanas de Navidad nubladas con frio y si es posible con nieve, vamos que según voy escribiendo creo que me gusta la típica Navidad, eso sí sin anuncios, sin bombardeos.
Pero eso, es mucho pedir
No hay comentarios:
Publicar un comentario